Una cocina que encuentra su nueva identidad
Una cocina que encuentra su nueva identidad: el antes y después de una renovación contemporánea
Hay espacios que conservan el potencial intacto, aun cuando los años hayan dejado su huella. Esta cocina —oscura, envejecida y sin una identidad definida— era uno de ellos. Muebles de madera pesada, una superficie visualmente cargada y una pileta funcional pero desgastada definían la estética original.
Fue entonces cuando Estudio Llanos tomó el desafío: reinterpretar el ambiente desde una mirada contemporánea, priorizando la luz, la limpieza visual y materiales capaces de perdurar en el tiempo. El resultado es un antes y después que demuestra cómo el diseño puede reescribir por completo la experiencia de un espacio cotidiano.
Un punto de partida que pedía una nueva lectura
La cocina original era representativa de una época, pero no de las necesidades actuales de sus dueños. La falta de contraste, la iluminación limitada y las texturas saturadas hacían que el ambiente se percibiera más pequeño y más denso.
La intervención debía lograr dos objetivos claros:
Actualizar el lenguaje estético, incorporando color y materiales nobles.
Optimizar la funcionalidad, integrando elementos duraderos y eficientes.
La propuesta de Estudio Llanos: luz, calma y un gesto de color
El estudio definió una paleta equilibrada: mesada en blanco puro, mobiliario inferior en un tono rojo quemado que aporta personalidad sin imponerse, y detalles vegetales para sumar vida.
El nuevo diseño apuesta por líneas limpias y superficies continuas, reduciendo el ruido visual y priorizando la sensación de amplitud. La luz natural encuentra ahora un recorrido fluido, y cada elemento parece ocupar exactamente el lugar que le corresponde.

La Essentia Satinada 660: precisión y diseño en el centro del espacio
Entre los elementos que estructuran la nueva cocina, la incorporación de la Essentia Satinada 660 de Mi Pileta juega un rol clave.
Elegida por su equilibrio entre estética y funcionalidad, aporta:
Un acabado satinado que suaviza reflejos y suma textura.
Proporciones generosas que hacen más cómodo el uso diario.
Una presencia sobria y contemporánea que se integra sin esforzarse.

La Essentia acompaña el gesto moderno de la mesada y dialoga con los materiales circundantes, reforzando la idea de una cocina que combina precisión artesanal con una mirada actual.
Un después que expresa carácter
El resultado final es una cocina renovada, ordenada y luminosa, donde cada elemento contribuye a un lenguaje coherente. La intervención de Estudio Llanos demuestra cómo un espacio puede transformarse por completo sin perder su esencia funcional.
La Essentia Satinada 660 encuentra su lugar natural en esta nueva composición: es un punto focal silencioso pero decisivo, que acompaña el diseño sin protagonismos innecesarios.
Una renovación que cuenta una historia
Este proyecto confirma algo fundamental: la calidad de un espacio no se define solo por los materiales que lo componen, sino por la intención detrás de cada decisión.
Cuando un estudio entiende al usuario, cuando se eligen piezas que perduran, y cuando la estética se trabaja como un todo, el resultado es un ambiente que trasciende la renovación:
un espacio que se siente propio, funcional y bello al mismo tiempo.